Discurso conciliador de Duque

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En su discurso de posesión el presidente de los colombianos, Iván Duque Márquez, dió a conocer algunos aspectos relacionados con sus 4  años de gobierno.

-Revisión de los diálogos con el ELN.

-Menos odios

-Lucha contra la corrupción

-Construir, nunca destruir

Doy Gracias a Dios por permitirnos estar aquí, para juramentar a quien hoy asume el inmenso reto de conducir a Colombia en uno de los momentos más difíciles de su historia, por la profunda crisis social, económica e institucional que padece.

Y desde aquí, le pido al TodoPoderoso que ilumine y le de toda la sabiduría a nuestro Presidente de la República, para que su Gobierno colme las expectativas del pueblo colombiano y cumpla con éxito sus propósitos. Y que a nosotros nos de la firmeza para acompañarlo y apoyarlo en esa compleja tarea.

Señor Presidente Iván Duque:

Llega Usted a la Casa de Nariño como uno de los mandatarios más jóvenes de la historia de Colombia, y en particular, como el primer Presidente de la República del Centro Democrático; el Partido político más joven de la existencia de nuestra República; el Partido ideado y creado por uno de los hombres más grandes de la política colombiana, el Expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Y permítanme en este solemne acto rendirle el más sentido homenaje al Expresidente Álvaro Uribe Vélez, por su grandeza. Es oportuno, hacerle un reconocimiento por haber salvado a Colombia de la inviabilidad; porque si bien es cierto, Uribe en el 2010, no dejó el país convertido en un paraíso, si lo entregó recuperado y con buenas tendencias. Por ello, siento la obligación de rendirle un tributo de admiración por su amor a Colombia, y expresarle nuestros sentimientos de gratitud, por seguir entregando su vida a los más caros intereses de la Patria. Estoy seguro que millones de colombianos quieren decirle a Usted, muchas gracias Presidente Uribe.

Señor Presidente Iván Duque:

Gracias a Dios, al pueblo colombiano y a sus excepcionales virtudes, para bien del país, se convirtió en realidad lo que hace dos años y medio fuera aquel sueño que nos llevó a desafiar el escarpado camino que emprendimos con un reducido grupo de congresistas, para conquistar con su nombre la Presidencia de Colombia.

Hoy, los colombianos tenemos todas las esperanzas puestas en Usted y la plena confianza en sus capacidades de estadista para conducir bien el Gobierno y sacar a Colombia del socavón en que la recibe.

Porque hoy Presidente Iván Duque, recibe Usted un país, con las cifras más preocupantes de la historia: en lo social, en lo económico y en lo institucional.

El Expresidente Juan Manuel Santos, desde finales de 2010, abandonó la política de Seguridad Democrática y hoy entrega el país inmerso en una nueva guerra que a la fecha deja más de 300 dirigentes cívicos y comunales asesinados, solamente en los 2 últimos años.

Hoy, Presidente Duque, recibe Usted un país, atemorizado porque regresaron los crímenes a uniformados de la Fuerza Pública, reaparecieron los secuestros, y creció la extorsión, la cual aumentó solo en el año 2017, en el 295%, frente al año 2010.

Hoy recibe Usted un país, Presidente Duque, en donde las voladuras de oleoductos crecieron el 104%, comparado con 2010.

Hoy recibe Usted un país, donde el hurto a personas aumentó el 186% y los delitos sexuales se incrementaron en un 319%.

Hoy recibe Usted un país, con un crecimiento exponencial de organizaciones criminales como el ELN, el EPL, las disfrazadas disidencias de las FARC y las BACRIM. Grupos terroristas que se financian con el narcotráfico y la minería criminal.

Le corresponde a Usted, Presidente Duque, como Comandante Supremo de la Fuerza Pública, no solamente realizar los relevos en la cúpula, sino generar un cambio en la mentalidad de los nuevos comandantes para recuperar la seguridad y la tranquilidad de los colombianos.

Hoy recibe Usted un país, con una deuda pública del Gobierno Central superior a 440 billones de pesos, es decir, más del 45% del PIB y una deuda del sector público no financiero que aumentó del 43% del PIB en 2010 al 56% en 2017.

Hoy recibe Usted un país, de un Gobierno que comprometió 93 billones de pesos en vigencias futuras, hasta el año 2048.

Hoy recibe Usted un país, con la economía en desaceleración: un PIB per cápita que cayó en un 23%, afectando a los colombianos en su bienestar y tranquilidad.

Hoy recibe Usted un país, de un Gobierno que asumió el compromiso de 130 billones de pesos, sin existir los recursos, para financiar los Acuerdos de La Habana, durante los próximos 15 años.

Hoy recibe Usted un país, con el empleo debilitado en el marco de una tasa de informalidad del 48%.

Hoy recibe Usted un país, con una situación crítica en salud: a 11 billones de pesos asciende el déficit. Y, por ejemplo, recibe Usted más de 136 hospitales públicos en riesgo financiero alto.

Hoy recibe Usted un país, de un gobierno que le entrega cerca de medio millón de niños en grave riesgo de quedarse sin alimentación escolar.

Hoy recibe Usted un país, que redujo en el 16% el número de Familias en Acción beneficiadas, entre 2010 y 2017.

Hoy recibe Usted un país, con una muy baja actividad exploratoria de petróleo: en 2017 apenas 43 pozos perforados frente a 131 pozos al iniciar el Gobierno saliente.

Hoy recibe Usted un país, con graves dificultades en su infraestructura en marcha: de 30 proyectos viales 4G, 10 no se han empezado a construir, 14 tienen problemas de construcción y 6 no cuentan con cierre financiero.

Hoy recibe Usted un país, de un Gobierno que se caracterizó por malgastar los dineros oficiales, el cual, además le entrega un crecimiento desmesurado de la burocracia con 83 mil 600 nuevos cargos y 27 nuevas entidades en el Estado.

Hoy recibe Usted un país, con un sector agropecuario padeciendo la más grave crisis de su historia. Durante el gobierno del Expresidente Santos se firmaron cantidad de actas de compromiso con los agricultores, pero no les cumplió, dejando una deuda enorme con el campo colombiano. La disminución en el presupuesto oficial para el Sector Agropecuario, ha sido superior al 33% en los últimos 4 años.

Presidente Duque, el Agro representa el sector productivo más importante del país, y espera una nueva política para su recuperación.

A propósito, sin dejar de lado la solución a la crisis de todos los productores del sector agropecuario, quienes esperan de su Gobierno políticas que reduzcan los altos costos de producción; como hombre de provincia, que viene del departamento del Huila, el primer productor de café de Colombia y el mejor productor de cafés especiales; le recuerdo el compromiso de sacar adelante nuestro proyecto que crea el Fondo de Estabilización de Precios del Café, el cual, se convertirá en el mejor seguro de cosecha para 560 mil familias cafeteras de Colombia.

Hoy recibe Usted un país, con el deshonroso record de ser el primer productor de coca del mundo, con más de 210 mil hectáreas sembradas y una producción de 921 toneladas métricas de cocaína.

Sobre el preocupante incremento de los cultivos ilícitos en Colombia, celebramos sus anuncios, Presidente Duque, de combatirlos con decisión y sin contemplaciones. El solo hecho de acabar con la erradicación voluntaria, en donde no se cumpla, y si es necesario volver a la fumigación, es un avance esperanzador. De ese flagelo tenemos que librarnos en los próximos 4 años.

Colombia no puede quedarse con la disculpa que recientemente planteó el Expresidente Santos a un medio de comunicación, culpando a los Estados Unidos del aumento de los cultivos ilícitos, porque los nuevos consumidores de cocaína se incrementaron en ese país.

Por el contrario, debemos asumir con decisión la política de erradicación y sustitución de cultivos ilícitos, eso sí, con el apoyo de ese gran aliado de Colombia: Estados Unidos. País con el que, además, tenemos que fortalecer permanentemente nuestras relaciones.

Colombia necesita de un gran apoyo internacional para la inversión social en todas aquellas regiones afectadas por los cultivos ilícitos, con el fin de restablecer su vida productiva con actividades alternativas.

Hoy recibe Usted un país, Presidente Duque, al que han llegado cerca de 1 millón de venezolanos, que acogemos de manera fraterna y solidaria; ciudadanos desplazados por una dictadura que tiene sometido al pueblo del hermano país, al hambre, al desempleo y a la persecución política infame. Dictadura que se ha sostenido por la permisividad de varios Gobiernos como el que acaba de terminar en Colombia.

Hoy recibe Usted un país, en el cual, el Gobierno saliente categorizó a los extraditables. A Usted le corresponde recuperar la autoridad y extraditar a todos los narcotraficantes, sin excepción alguna.

Hoy recibe Usted un país, con millones de víctimas sin atención del Estado, el Gobierno saliente las utilizó como bandera política, pero no las atendió; inclusive, las víctimas de las FARC fueron ignoradas en los Acuerdos de La Habana.

A pesar del oscuro panorama de nuestro país, Usted ha dicho que no gobernará con “espejo retrovisor” ni con “espíritu revanchista”, lo cual corresponde a un Presidente de la República de su talante, porque, además, debe Usted dedicarse a gobernar sin distraerse en asuntos distintos.

Pero al Congreso de la República, como poder independiente y autónomo, le corresponde el control político. Y mientras Usted, desde el Gobierno, dobla la página de un sombrío legado que recibe, el Congreso no puede permitir que se borren las páginas de un periodo presidencial marcado por el derroche y la corrupción.

Colombianos, estamos empeñados en colocar nuestro grano de arena para la recuperación de la dignidad y la imagen del Congreso de la República.

Ustedes quieren ver a su Congreso trabajando de tiempo completo, sin descanso, por el bienestar del país; un Congreso que no esté sometido por el Ejecutivo ni arrodillado al Poder Judicial. Un Congreso que delibere con amplitud y tramite con celeridad las iniciativas que buscan la recuperación de Colombia.

Tenga Usted la seguridad Presidente Duque, que contará con el compromiso del Congreso de la República para tramitar las grandes reformas que Usted presentará, porque el país las necesita, las está esperando y reclamando.

Queremos demostrarle al pueblo colombiano que este Congreso es capaz de sacar adelante una reforma estructural a la Justicia, que conlleve a una administración eficiente y eficaz, y que recupere su imagen afectada por la corrupción de algunos de sus miembros.

Los colombianos esperan ver a sus jueces pronunciándose estrictamente en Derecho y que sus fallos no se vean afectados por sus inclinaciones políticas, por sentimientos personales o por otros intereses.

El Congreso está decidido a tramitar una reforma política que contemple: la reducción del tamaño de las corporaciones de elección popular, comenzando por el Congreso; que establezca las listas cerradas; que limite los periodos de los corporados y que modernice el sistema electoral, entre otros aspectos.

El Congreso espera que su Gobierno radique muy pronto la reforma fiscal anunciada por Usted. La rebaja de las tarifas de los impuestos, incluyendo el IVA, y la modernización del sistema tributario, es una necesidad apremiante que los colombianos están esperando.

Es urgente tramitar una reforma al Sistema de Regalías, para devolverles a las regiones productoras gran parte de los recursos que les fueron arrebatados, sin afectar a las regiones no productoras.

Es apremiante adelantar una verdadera reforma rural y de tierras, que respete la propiedad privada y proteja al tenedor de buena fe que trabaja honradamente.

Usted, Presidente Duque, tiene un ambicioso paquete de medidas para combatir la corrupción que se desbordó en Colombia, y el Congreso está dispuesto a tramitar las que sean de su competencia.

A propósito, desde el Congreso de la República, pedimos con todo respeto a las autoridades judiciales, celeridad y resultados en las investigaciones sobre casos emblemáticos de corrupción, entre otros: la Mermelada, Reficar, el SENA y el de ODEBRECTH que involucra de forma grave a la campaña del Expresidente Santos y a altos funcionarios del Estado.

Sobre los Acuerdos de La Habana, tenemos que pasar la página, en la que nos dividió el Gobierno anterior, entre amigos y enemigos de la paz. Los colombianos todos somos amigos de la paz.

En el Plebiscito, de octubre de 2016, convocado por el Gobierno, los ciudadanos mayoritariamente votamos por el No a los Acuerdos de La Habana, pero el gobierno del Expresidente Santos se negó a modificarlos y, por el contrario, desconoció el mandato popular.

Este nuevo Congreso de la República tiene la responsabilidad de modificarlos y ajustarlos para restablecer el Estado de Derecho y devolverles a los colombianos la confianza perdida en sus instituciones. Hay que recuperar la legalidad.

Siempre creímos que para firmar ese Acuerdo no era necesario hacer trizas la Constitución ni las instituciones, porque en Colombia no ha existido una guerra civil ni un conflicto armado, sino una amenaza terrorista contra el Estado, por tal razón, es urgente tramitar las modificaciones necesarias, sin caer en el fanatismo de destrozar los Acuerdos.

Presidente Iván Duque. Tiene Usted mucho trabajo por hacer. Hoy que se cumplen 199 años del éxito de la Campaña Libertadora de la Nueva Granada, que sea el punto de referencia para la gran batalla que inicia Usted con el firme propósito de recuperar el país.

Ojalá, dentro de un año cuando conmemoremos el Bicentenario de la Batalla de Boyacá, Usted pueda entregar un parte de victoria a los colombianos, anunciando que están saneadas las finanzas del Estado, que recuperó la seguridad del país y que comenzará la ejecución exitosa de su Plan de Desarrollo.

Tenemos la esperanza que con su capacidad de Jefe de Estado y de Gobierno junto al equipo de colaboradores que ha conformado, encabezado por la Doctora Marta Lucía Ramírez, primera Vicepresidenta de la República de la historia de Colombia, saldrán airosos en esta cruzada por el país.

Finalmente, debo registrar con satisfacción que Usted va a retomar la buena experiencia de los Consejos Comunitarios, cuando se ha comprometido a gobernar desde la calle, a través de los talleres “Construyendo país” en las regiones, buscando recuperar la legalidad, fomentar el emprendimiento y lograr la equidad. Los ciudadanos no esperan milagros de su administración, pero si tienen la esperanza, la ilusión y el optimismo de un gran Gobierno suyo.

Tenga Usted la absoluta seguridad Presidente Iván Duque, que, gobernando con la gente, escuchando sus problemas y ofreciendo soluciones, será, el suyo, un Gobierno cercano a la ciudadanía y con resultados, el cual quedará para siempre en el corazón de los colombianos.

Usted es consiente del intenso trabajo que le espera, pero tiene Usted todas las energías de la juventud para asumir con firmeza la dirección del Estado.

Adelante Señor Presidente. Que Dios lo acompañe y lo proteja.

MUCHAS GRACIAS.

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