Duque: “en la democracia las reglas son ciertas, pero los resultados, inciertos”

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Más de 11 millones de ciudadanos votamos la Consulta Anticorrupción. El 99 por ciento de quienes votamos, apoyamos las iniciativas allí planteadas. Desafortunadamente el número de votos no alcanzó el umbral de participación que la ley estipula. En la democracia las reglas son ciertas, pero los resultados, inciertos.

Quiero felicitar a todos los ciudadanos que salieron a votar y a todos los comités promotores que trabajaron en el impulso de la Consulta. También felicito a la Registraduría por la organización de este ejercicio.

La jornada de hoy es una prueba de la fortaleza del sistema democrático colombiano en acción. Esta fue una iniciativa popular de participación ciudadana.

Primero, unos 4 millones de compatriotas respaldaron con su firma la presentación de la Consulta al poder Legislativo.

Después el Congreso la aprobó con amplias mayorías. Partidos políticos de distintas ideologías apoyaron la convocatoria a esta consulta.

La Organización Electoral recibió el mandato de realizar este ejercicio democrático y nuestro gobierno brindó todo el apoyo financiero y de pedagogía para su celebración el día de hoy.

Apoyé la Consulta durante la campaña y ya como primer mandatario invité a todos los colombianos a participar. Más de 97 mil mesas fueron habilitadas en casi 11 mil puestos de votación en todo el territorio nacional y más de 900 mesas fueron instaladas en consulados para que nadie se quedara sin la opción de participar.

Sin importar los resultados de hoy, quedó claro que Colombia no aguanta más corrupción. Estos 11 millones de colombianos que votamos, que salimos a las urnas, enviamos un sonoro mensaje de rechazo al permanente saqueo de los recursos públicos.

Es el mismo rechazo que se expresó en las urnas el pasado 17 de junio y es el mismo rechazo que todos los días sienten la gran mayoría de los colombianos.

Porque la lucha contra la corrupción no tiene tinte ni color político.

La lucha contra la corrupción es un deber moral que nos corresponde a todos y todos debemos contribuir: el Gobierno, los partidos, el sector privado, los ciudadanos, las entidades de control, el Congreso.

 

Recorrer Colombia me ha ratificado cómo la lucha contra la corrupción nos une como sociedad. La indignación del país frente al robo de los dineros de todos, frente al despilfarro, frente al desgreño, frente a la politiquería y el clientelismo es un sentimiento generalizado que compartimos todos.

Quiero decirles a los colombianos, a los que votaron hoy y los que se abstuvieron, que lucharemos todos unidos contra la corrupción.

Invito a los colombianos a no descansar en este propósito común. Todos tenemos nuestro papel en esta lucha.

Desde el primer día de nuestro gobierno radicamos en el Congreso un paquete anticorrupción con 4 proyectos de ley. Estas iniciativas legislativas incluyen la limitación a no más de tres períodos para elegirse en una corporación pública; que los delitos contra la administración pública sean imprescriptibles, que se introduzcan “pliegos tipo” a muchos más sectores, garantizando transparencia para contratar con el Estado y que se adelante el levantamiento de la reserva de la declaración de renta para quienes ejercen función pública y manejan recursos públicos.

He invitado a todos los colombianos a que hagamos un Pacto por Colombia. Este acuerdo nacional no puede dejar de incluir un Pacto contra la corrupción.

Por esa razón invito a los congresistas de la República, de todos los partidos políticos, a responder a este clamor ciudadano, al hastío de nuestros compatriotas, con la rápida aprobación de este paquete y la identificación de nuevas reformas.

No podemos darnos el lujo de descansar un solo minuto en esta lucha. Es lo mínimo que esperan los colombianos del Congreso después de hoy.

Además de este paquete legislativo, quiero anunciarles que en los próximos días presentaré, junto con la Procuraduría General de la Nación, un proyecto de ley en el cual, entre otros, se consagrará la responsabilidad penal de las personas jurídicas para endurecer las sanciones a empresas que pretendan corromper funcionarios.

La lucha contra la corrupción no se detiene ahí. Estoy convencido de que debemos empoderar al ciudadano para denunciar por todos los medios posibles, por las plataformas, líneas telefónicas y las redes sociales. Los ciudadanos también pueden contribuir a este propósito por medio de la veeduría ciudadana.

La lucha contra la corrupción también requiere que los corruptos no disfruten de los beneficios de casa por cárcel y reducción de penas. Que las empresas que corrompen funcionarios, ni sus dueños ni sus gestores, puedan volver a contratar con el Estado. Que desmantelemos los carteles de únicos proponentes y le pongamos fin al abuso de la contratación directa.

La corrupción es también un fenómeno con profundas raíces culturales. Debemos retomar la enseñanza de la educación cívica, la educación ciudadana y los valores.

Colombia ratificó hoy la salud de su democracia. Consultamos a la sociedad y la sociedad habló: No más corrupción. La lucha contra los corruptos no es de un día ni se acaba hoy.

La continuaremos en destinos comunes: en el legislativo, en el educativo, en el administrativo, en el de la reforma política, en el de los valores, en el del uso de la tecnología.

Unidos, derrotaremos a los saqueadores de los recursos públicos. Juntos, construiremos el futuro que Colombia se merece.

Porque el futuro de Colombia es de todos.

Que Dios bendiga a Colombia

Muchas gracias.

Discurso del presidente de Colombia, Iván Duque Márquez al finalizar la jornada de votación de la Consulta Popular Anticorrupción

Foto: presidencia.gov.co

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