Se perdió y qué?

Ramiro Jimenez


Si, se perdió un partido en El Maracaná, y qué? No se estaba jugando contra el deportivo Favela Rosinha, se estaba jugando contra un club grande de Brasil, al cual se le jugó de tú a tú y se le puso a sufrir hasta faltando quince minutos para finalizar el juego.

Ah que hubiera sido mejor? Si, pero creo que acá más que criticar debemos ponderar esa personalidad con la que Júnior juega actualmente en cualquier lugar del planeta. Se acuerdan cuando salíamos y ya sólo teníamos que poner el número de goles en contra por los que se iba a perder? éste Júnior nos ha devuelto la alegría, la esperanza de un mejor mañana, el sueño con la gloria.

Aquí sólo tengo para decir que lamentablemente no se aprovecharon las oportunidades que se tuvieron y Flamengo, un histórico de Brasil, metiendo garra y con el aliento de una afición que presiona hasta el cansancio, logró derrotar al equipo tiburón por un triste gol de diferencia. Ahora a preparar el juego de vuelta en el que no se necesita golear al gigante brasileño, solo un gol nos separa de la gloria de la final, si, un gol, porque Júnior marcó uno como visitante, y si en Barranquilla, con su gente apoyando, alentando, empujando marca uno y no le marcan, será uno de los finalistas de la Sudamericana; Flamengo ayer hizo su trabajo, ganó en casa, ahora nos toca hacer el nuestro, triunfar en Barranquilla por un triste gol y evitar que ellos marquen en nuestro pórtico.

La gloria está a 90 minutos de fútbol y en nuestro estadio, es ahora o nunca señores, el próximo 30 Noviembre el Metropolitano será escenario del partido más trascendental en la historia de Júnior, el juego que lo puede catapultar a su primera final de un torneo internacional, así que nada de críticas ni de malas energías, les invito a apoyar, a empujar, a arropar al equipo, como en aquella aciaga noche en la que se perdió por tres goles en El Campin y ya nadie daba un peso por Júnior y en Barranquilla se remontó y de qué manera,  así que Júnior necesita y merece el respaldo de su gente, de su hinchada, vamos todos a empujar, vamos incluso a recibir al equipo al Aeropuerto como si hubiera ganado, que los muchachos sientan el cariño de su gente, la gloria está a la vuelta de la esquina, no nos pongamos a buscar culpables de nada, la cena está servida, vamos por ella.

En lo personal preparo ahora el regreso con la satisfacción de haber entregado todo de mí para mantenerles bien informados en esta nueva aventura internacional, gracias a todos por su cariño de siempre. Se les quiere de gratis.