Duque… ¡La tentación…!

En plena Semana Santa en la que estamos, muchos son los políticos de diferentes partidos y movimientos que no se resisten a ‘caer en la tentación’ de embarcarse en el ‘bus de la victoria’ con el candidato Iván Duque, como virtual nuevo presidente de los colombianos.

Ello con base en que 4 encuestas recientes (Yanhaas, CNC, Invamer y Guarumo) han vaticinado que de acuerdo a las preferencias de los electores el candidato del Centro Democrático no solo ganaría en la primera vuelta por un amplio margen sobre sus contrincantes sino que faltaría muy poco, en los dos meses que restan, para que ni siquiera haya necesidad de la segunda. Pero que si se llegare a ella también derrotaría contundentemente a cualquiera de los demás candidatos.

La verdad es que de los planteamientos propios de Duque muy poco se conoce, de hecho no le ha ido tan bien cuando es confrontado por los periodistas, con muy raras excepciones. Lo único original es lo de la denominada ‘Economía Naranja’ que se basa en la cultura y la tecnología, dos renglones a los que pocos recursos se le destinan en el presupuesto nacional y, por ende, de muy poca notoriedad.

Sin duda que su impresionante repunte de los últimos meses tiene varias razones.

Primero la excelente estrategia implementada por su mentor (y su sombra..?) el expresidente Álvaro Uribe que se la jugó por el menos veterano de sus precandidatos en su afán de recobrar el poder y, de paso, tomar venganza de Juan Manuel Santos. También porque sus contendientes no han dado la talla. Gustavo Petro parece ser el único que le ofrece resistencia desde la oposición (polarización..?). Fajardo y De la Calle se han venido desinflando por no ser claros en sus conceptos y porque sus seguidores los han ido abandonando ante la posibilidad del fracaso. German Vargas ha sido decepcionante y ni siquiera la cruzada que ha iniciado el presidente Santos –su mejor ‘jefe de campaña’ en la sombra– por todo el país mostrando las bondades de “La revolución de la infraestructura” (que el hoy candidato manejó en los últimos años) ha podido revertir su tendencia a la baja.

Para llegar a la segunda vuelta su maquinaria deberá estar muy bien aceitada y preparada para resistir la ‘tentación Duque’ lo que podría significar quedarse por fuera de una futura contratación estatal. En esta última ‘tentación’ también están a punto de caer gran parte de los Conservadores, los de la U y hasta los Liberales.

Por último, Duque encarna el voto ‘en contra de’.

En efecto, votar por el candidato que encarna a ‘quien dijo Uribe’ significa en primer lugar estar en contra del Presidente Juan Manuel Santos y su desacertado gobierno no solo en materia económica sino en contra de los intereses de la mayoría de la población. Y también significa estar en contra de Gustavo Petro como el ‘fantasma del comunismo’. En contra de que en nuestro país surja el ‘Castro- Chavismo’ (otrora Socialismo del Siglo XXI).

En contra de convertirnos en ‘otra Venezuela’. Duque, en se mismo sentido, es el candidato que traduce una postura férrea en contra de las Farc. Y, en ese orden de ideas, significa estar en contra de los acuerdos de La Habana tal y como los pactó el gobierno de Santos con la Guerrilla.

En suma son más los ‘en contra de’ que encarna Iván Duque que los postulados de un pensamiento propio, claro, directo e independiente que plantee las soluciones razonables sobre los problemas más importantes a resolver en nuestro país.

Víctor Herrera Michell

Comunicador Social – Periodista

@vherreram

Foto: pulzo.com