Obreros protestan luego de anuncios de Macron

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Hay jubilados, artesanos, obreros, pequeñas empresarias y cuidadoras. Y todos de un mismo origen, la Francia rural y profunda. Los ‘chalecos amarillos’ son el primer movimiento de contestación social que logra doblegar al presidente francés, Emmanuel Macron, quien se había mostrado intransigente con su plan de reformas.

Tienen reivindicaciones dispares, pero los unen tres cosas: creen que pagan demasiados impuestos, sienten que su empobrecimiento es galopante y apuntan a un mismo culpable de sus males: Macron. 

“El verdadero problema es Macron. La gente ha desarrollado un odio hacia él, yo la primera”, cuenta Marine Charrette-Labadie, una desempleada de 22 años. 

El movimiento de los ‘chalecos amarillos’ nació tras un video publicado en Facebook el 18 de octubre, en el que Jacline Mouraud, una desconocida,denunciaba el alza de los precios de los combustibles que debía entrar en vigor el primero de enero. Su mensaje se viralizó rápidamente y los llamados a bloquear las carreteras se multiplicaron en las redes sociales.