Semana Santa, bien para el turismo, mal para el resto de negocios

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La llegada de la Semana Santa, que celebra el mundo católico, pareciera que fuera bueno para todo tipo de negocios en Barranquilla. Sin embargo, no es así, de acuerdo con la consulta a varios voceros de algunos de ellos.

La llegada del puente más largo de todos, genera una dinámica a la mitad de lo que se tiene en cualquier semana, cuando todo es normal.

Las universidades, colegios y gran parte del sector oficial cierran sus puertas la víspera del Domingo de Ramos y lo hace durante cerca de 10 días, o sea que la dinámica económica afecta a varios negocios por la salida masiva de habitantes.

Por ejemplo, para el empresario de frutas y verduras Teddy Barros, el abastecimiento se reduce porque todos se aprovisionan en los días previos a la Semana Santa, sin que ello signifique que haya desabastecimiento de productos.

Y ello se debe a que los agricultores bajan la producción porque apenas son tres días hábiles de la semana, de lunes a miércoles. El jueves se abre, pero solo medio día. El viernes se cierra por la mayoría y otra vez vuelve a abrirse el sábado y el domingo, pero todos se aprovisionan antes del miércoles para respetar los días santos.

En cuanto a las tiendas, el vicepresidente de Undeco, Orlando Jiménez, señala que las ventas se reducen bastante porque es menos gente la que se queda en la ciudad, sobre todo los universitarios que deciden regresar a su lugar de origen.

“En Semana Santa se bajan las ventas por la salida de la gente, sobre todo en los estratos bajos que se va hacia los pueblos”, agrega.

Jiménez sostiene que Barranquilla es una de las capitales que poco se beneficia de los días santos porque muchos se van hacia Santa Marta, Cartagena, La Guajira y el Eje Cafetero. La mayoría de las tiendas cierra el jueves santo y abre el viernes muy tarde o al medio día.

Es tal la desolación de la ciudad que varios hoteles han decidido implementar campañas para atraer turistas o a los mismos residentes con tarifas muy bajas, y ello se debe a que la ciudad siempre es una zona empresarial y la Semana Santa es muy corta y nadie viene a hacer negocios porque todos están pensando en cómo disfrutar estos días.

Otro sector afectado es el de los taxistas, sobre todo el jueves, viernes y sábado cuando hay mucho descanso. Y aunque lunes, martes y miércoles hay movimiento, no es igual al de una semana normal.

El taxista Darío Pérez señala que hay que aferrarse mucho a Dios para que en estos días las entradas mejoren buena porque hay mucha gente de asueto, y la cosa mejora un poco el Jueves Santo, bien temprano, pero todo baja otra vez hasta el día domingo cuando se hace el retorno.

Los restaurantes, hoteles y sitios emblemáticos de la ciudad, así como los vendedores de dulces logran sacarle provecho a la Semana Mayor, aunque señalan que se vende pero no como antes.

El gerente del Hotel Pradomar, Samuel Álvarez, cuenta que “para mí los días santos son buenos porque estamos ubicados a la orilla del mar en Puerto Colombia, lo cual es un atractivo para los turistas y los que residen en Barranquilla y no se van a otras ciudades”.

El Hotel Pradomar cuenta con 18 habitaciones en varias cabañas y todas están reservadas para estos días en un 85% y lo que falta se ocupa en los días que vienen. La ventaja de este centro hotelero es que está a orilla de la playa y cuenta con kioskos y actividades recreativas, especialmente para los niños durante la temporada, además de los deportes náuticos.

Texto y foto: Jorge Montaño Acosta6