Incertidumbre portuaria por daño de draga

848

Un daño en el casco de la draga Francis Beaufort, que apenas llegó el pasado jueves a Barranquilla, tiene suspendido el mantenimiento en el canal navegable y la reanudación de labores tardaría una semana, de acuerdo con lo que se convino entre contratista y Cormagdalena.

Según expertos en el tema, la draga empezó su trabajo el viernes en horas de la tarde en Bocas de Ceniza, donde al parecer tocó fondo y su casco tropezó con algo fuerte y abrió un boquete de 5 metros de largo y 2 de ancho que no puso en peligro la motonave.

De todas maneras, existe una alerta e incertidumbre portuaria por la situación ya que la draga debe ir a dique seco para reparar el daño en un astillero en Panamá o en Curazao. Hasta esta mañana aún no se sabía hacia qué puerto zarparía para superar la falla.

La draga había logrado remover 3.000 metros cúbicos de los 250.000 metros cúbicos que debía sacar en Bocas de Ceniza durante un mes. Luego de esa tarea sobrevino la avería. Tampoco se ha definido si se busca otra draga o se espera la que vino.

El contratante de la draga, Cormagdalena, a través de su director Pedro Pablo Jurado Durán, dijo que se está buscando la mejor fórmula en favor del puerto de Barranquilla.

“Luego de efectuar una inspección interna exhaustiva se encontró que, efectivamente, la tubería de inyección de alta presión que se utiliza para remoción y la succión posterior tendría que ser reparada, por lo que las labores de dragado se reactivarán en el menor tiempo posible, una vez garanticemos la seguridad de la draga y su correcto funcionamiento”, aseguró.

Precisamente, el jueves al medio día Jurado Durán había visitado la draga para coordinar el inicio de labores y cómo se ejecutaría el trabajo en los próximos 30 días. Es la primera vez que una draga sufre problemas en su tarea de mantenimiento del canal.

El director de Asoportuaria, Lucas Ariza Buitrago, dijo que no se puede esperar más de una semana a la draga porque el canal necesita mantenimiento por la baja profundidad y que se debe tomar una decisión rápida para superar la avería.

Ariza Buitrago informó que hoy debía arribar una motonave con clínker a la zona portuaria de Barranquilla, pero que tuvo que desviarse a otro puerto porque venía con un calado de 9,6 metros, cuando el calado para ingreso de barcos es apenas de 8,2 metros.

Se reveló que la motonave traía unas 37.000 toneladas del producto. Asoportuaria reveló que en junio no pudieron entrar a Barranquilla unas 30.000 toneladas.

Hay total incertidumbre portuaria porque la situación no mejora en Bocas de Ceniza, toda vez que las esperanzas estaban cifradas en la Francis Beaufort, que con su brazo y almacenamiento de 11.300 metros cúbicos podría ayudar a superar la emergencia que tiene dos semanas.

Texto y foto: Jorge Montaño Acosta