“Cuarentano”, amo y señor de las rutas de coca del Clan del Golfo

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Si alguien sabía de las estrategias y triquiñuelas para sacar la cocaína de Colombia hacia Centroamérica y Europa, y nutrir las arcas de la familia Úsuga, cabeza visible del Clan del Golfo (en otrora “Urabeños”), ese era Carlos Mario Úsuga, hermano del máximo jefe de esta estructura criminal capturado en Montería.

Conocido en el mundo criminal como “Cuarentano”, sus tentáculos lo llevaron a ser el responsable del manejo de las finanzas de esta familia, la mayor parte procedentes del narcotráfico, minería ilegal y lavado de activos “logrando recaudar hasta en un mes, más de 10.000 millones de pesos”, como informaron fuentes de Inteligencia de la Policía a EL COLOMBIANO.

Es por esta razón que su aprehensión fue considerada de alto valor, y representa un quiebre a las finanzas de este grupo ilegal nacido tras la desmovilización de los paramilitares en 2006.

“Creo que este es uno de los golpes más duros que le hemos dado en el último año al narcotráfico: cae el hermano de alias ‘Otoniel’, su principal hombre de confianza y quien manejaba las finanzas de esa estructura, quizás la más grande del país”, expresó el presidente Iván Duque.

Aunque su captura lleva a un debilitamiento en los ingresos ilegales, las autoridades ya le pusieron el ojo a quien sería su reemplazo: Darío Úsuga Torres, alias “Pueblo”, otro integrante de esta familia con quien “Cuarentano” manejaba las rutas del narcotráfico.

“Este señor (“Cuarentano”) tenía centros de operaciones en Chocó, Antioquia, Córdoba, Bolívar, Sucre, Atlántico y Magdalena. Desde allí, junto a ‘Pueblo’ y a Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, enviaban la coca al exterior”, comentan los investigadores judiciales.

Así fue la captura 

La caída de “Cuarentano” fue una captura cantada. Uno de los hombres a su mando entregó la información a la Policía y con una orden de captura emitida el pasado 22 de agosto, los investigadores planearon el operativo.

Su aprehensión se dio cuando compraba ropa en un centro comercial de Montería y mientras terminaba una reunión para enviar un cargamento de cocaína fuera del país. Además, estaba desarmado y no poseía documentos de identificación, informó el director de la Policía Nacional, general Óscar Atehórtua.

—Buenas tardes señor Carlos Mario, ¿me puede confirmar sus nombres, apellidos y cédula?, le dijo el investigador de la Dijín.

—Ahí están, le respondió el hermano de “Otoniel”.

—¿La que figura acá en la cédula es su identificación?, insistió el agente.

—Sí, respondió “Cuarentano” asintiendo con la cabeza.

Los policías revisaron la camioneta blanca en la que se movilizaba. El seguimiento inició hace dos meses, cuando los investigadores comenzaron las pesquisas por los municipios de Cáceres y Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño.

“Tenía orden de captura por el delito de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico, y tráfico, fabricación y porte de estupefacientes. Está sindicado de delitos relacionados con narcotráfico, extracción ilícita de minerales”, expresó el ministro de Defensa, Guillermo Botero.

Los golpes al clan Úsuga 

La detención de “Cuarentano” debilita aún más el círculo de familiares cercanos a “Otoniel”. Este golpe se suma a los que ha recibido el clan Úsuga David, que en menos de siete años ha visto caer a 15 de sus seres queridos; de estos, cinco en los últimos 24 meses.

En diciembre del año pasado, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, confirmó la captura en Necoclí, Antioquia, de Fernando Umbeiro Úsuga, alias ‘Palillo’, otro de los hermanos de “Otoniel”. Al momento de su detención, “Palillo” se desempeñaba como uno de los jefes de finanzas del Clan del Golfo, al lado de alias Cuarentano, quien reemplazó a su hermana Nini Johana Úsuga David tras su detención en diciembre de 2013.

Un mes antes fue capturado Juan David Bedoya Arango, identificado por la Policía con el alias de “el Sobri” y señalado de ser sobrino del máximo cabecilla. Esta persona era la encargada del pago de nómina, compra de armas y munición, material de intendencia y cobro de extorsión y del tráfico de drogas; y en abril de 2018 fue detenido Ángel Eusebio Úsuga, alias “Chengo, otro de sus hermanos.

“Sin embargo, el golpe más duro para ‘Otoniel’ ha sido la muerte de su hermano Giovani, en enero de 2012. Desde ese momento asumió ‘Otoniel’ como jefe y hasta hoy lidera una organización que tiene cerca de 1.500 hombres según ha registrado el ministerio de Defensa”, precisó Juan Carlos Ortega, analista y especialista del conflicto armado.

A estas detenciones se agrega la operatividad que en lo que va de 2019 han reportado 339 capturas y nueve integrantes muertos en operaciones de la Fuerza Pública, además, la incautación de 12.6 toneladas de clorhidrato de cocaína lo que, según las autoridades, lleva a cerrar el cerco sobre el heredero de una estructura que se diseminó por todo el país.

Fuente: El Colombiano.com