Vinculado a crimen pasional no aceptó cargos, su mujer es funcionaria pública

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Carlos Emir Camargo Piedrahita fue enviado a la cárcel distrital El Bosque acusado de ser determinador en el homicidio de su amigo Jonathan Gutiérrez Castro, el sindicado, no aceptó los cargos.

El motivo para la Fiscalía está completamente establecido y es pasional. En los argumentos emitidos por el ente acusador se relató que Karol Michelle Morales Smith de 25 años, esposa de Camargo Piedrahita también funcionaria pública, asignada a la Secretaria de Educación del Distrito, inició un romance con el amigo de infancia de su cónyugue, que se prolongó por dos años e inició en el 2018.

La mujer actualmente tiene 8 meses de embarazo. En febrero de este año, Carlos Emir se percató del engaño cuando por el celular descubrió mensajes de su esposa y su amigo, él fue a Fedecafé para que le ayudarán a sacar la información.

Pudo enterarse por ese medio de una parte de la misma y lleno de celos e ira maltrató física y verbalmente a su mujer, sacándola de la casa en la que vivían en el sector de Alameda del Río. Estos hechos ocurrieron el 22 de febrero.

Carlos conocido en el barrio Abajo donde se crió como ‘Gocho’ buscó la forma de vengarse y así se lo hizo conocer a su esposa “verás lo que va a pasar, nadie me va a ver la cara de cachón”.

Fue allí donde se contactó con el ‘Gamo’ quien según el ente acusador sería la persona que lo ayudó a contactar a los sicarios que asesinaron el 12 de abril a Jonathan Gutiérrez, en una tienda ubicada en la carrera 53 con la calle 43.

Antes de su muerte ‘Gamo’ y ‘Gocho’ se dedicaron a realizar labores de inteligencia para conocer la rutina de vida de la víctima.

Las cámaras y vídeos de seguridad del sector el día del crimen son determinantes para vincular al funcionario al homicidio, teniendo en cuenta que ese día, la camioneta Toyota Fortuner de placa HXP-359, circuló por el lugar.

Al parecer y según declaraciones de testigos, de ella se bajó el organizador del caso, para llamar a los sicarios que, en moto, acabaron con la vida de Gutiérrez conocido como ‘El orejón’.

Diez millones pagó Carlos Emir, siete millones inicialmente y 3 millones en varias partes.

Foto archivo